Siempre supe que quería ser traductora. El placer de comprender y desentrañar los matices de otra lengua y la posibilidad de sumergirse en contextos culturales diferentes, no puede compararse con nada. Decidí estudiar Traducción e Interpretación en la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid y, gracias a mi formación en este centro, obtuve el nombramiento de Intérprete Jurado de Inglés que expide el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Llevo toda mi vida entre libros, desde que Ende me cazó al vuelo contándome la historia de Jim Botón. Probablemente no haya trabajo más de equipo que este de hacer libros. Me gusta poner la primera semilla, imaginar vidas nuevas y plasmarlas en el papel con la mayor pulcritud para que todos las puedan vivir como suyas, sí. Pero también me gusta ser exploradora y encontrar tesoros para que otros los disfruten.